27 de marzo de 2012 por Paulo en Costumbres
Se sabe que desde la prehistoria el hombre conocía y tomaba alcohol. Una de las primeras bebidas alcohólicas era una sustancia llamada hidromiel. Considerando que el hombre aún era nómade, las abejas que proporcionaban el elemento para la fermentación eran fácilmente transportables. Con el correr del tiempo y la aparición de la agricultura y el sedentarismo las formas de fermentación fueron cambiando.
Las tierras montañosas de las costas del mar Mediterráneo se dedicaron a cultivar la vid y con ella el vino. En cambio, las tierras del norte, con un clima mucho más frío y arduo, se dedicaron al cultivo de la cebada. De allí que un país como Alemania tenga una gran tradición cervecera.
Los usos y costumbres que se desarrollaron en los países de habla germana están unidos al clima y a la geografía en la que sus pobladores se desarrollaron. Sin embargo, la gran tradición de la fiesta de la cerveza o Bierfest surgió recién en el siglo XIX. En Octubre de 1810, con la celebración del casamiento del príncipe Ludwig I de Baviera y la princesa Therese von Sachsen-Hildburghausen se inició la festividad en la ciudad de Munich. No sólo los nobles fueron convocados a la boda, sino también el pueblo. La repercusión fue tan grande que se convirtió entonces en una fiesta popular y se extendió a otras ciudades germano- parlantes.
Aun cuando la idea inicial de las nupcias ha quedado relegada, el espíritu festivo y carnavalesco se conserva. Al igual que en la primera celebración, es la llegada de los cerveceros o propietarios de cervecerías la que da comienzo a toda la festividad. Y en ellas la gente no sólo se viste y se disfraza con los atuendos tradicionales, sino que también se organizan desfiles por las calles, tal como sucedía en los antiguos carnavales.
Las particularidades culinarias de la región de Alemania están íntimamente ligadas a su historia. Así como la gran cantidad de embutidos y conservas están ligados a la supervivencia del crudo invierno, la cerveza también puede ser considerada como un producto particular de estas tierras. y las fiestas ligadas a ella, no son más que la consecuencia de las contingencias históricas de estas tierras.
Mercedes Coll