En el blog de Aleman Autodidacta tratamos diferentes temas relacionados al idioma alemán y a la cultura de los países germanohablantes.
jun, 11 por Juan en Historia, Mitos
El mito del vampiro es probablemente uno de los más difundidos hoy en día. No sólo es un ser que no envejece, sino que además conserva su propia vida a costa de la vitalidad de los hombres. El vampiro es, ante todo, un ser que se desliza en la frontera entre la fascinación y el horror. En su figura se entremezclan los rasgos de la muerte y la sexualidad; por ello, tiene una fuerte connotación erótica y maléfica. Al mismo tiempo, está también ligado a lo enfermo, a lo desvirtuado tanto psíquica como fisiológicamente. Aquellos que rastrean los orígenes del mito lo vinculan a la peste bubónica, que asoló Europa, en tanto el vampiro tiene un cuerpo blanco, lívido. También se lo ha vinculado a la rabia, pues está ligado a la mordedura y a la transmisión de la “enfermedad” por vía oral.
E.T. A. Hoffmann (1776- 1822) es uno de los autores alemanes capaz de reformular el mito gótico del vampiro, influyendo de este modo a autores como Poe, Baudelaire, Meyrick entre otros. Hoffamann nos introduce en su relato Vampirismo a la condesa Aurelia. Curiosamente el vampiro de Stoker, Drácula, uno de los más famosos de toda la literatura, es también un conde.
Drácula ha sido objeto de varias interpretaciones posteriores, tanto en el teatro como en el cine. Ahora bien, dentro del ámbito alemán es preciso destacar la película Nosferatu de Murnau. Esta película evitó referirse directamente a la novela de Stoker, cambiando los nombres y algunos aspectos de la trama. De hecho, una de las modificaciones más curiosas es el traspaso del nombre Drácula a Nosferatu. Por un lado, la palabra drac en rumano significa dragón; y está vinculado a Vlad Tepe, un príncipe rumano que acarrea una historia nefasta por su continua búsqueda de poder. Este príncipe fue también conocido como VIad Dracul. A pesar de las atrocidades que cometió, nunca se lo asoció al mito del vampiro. Es Bram Stoker el que asoció a este príncipe con el mito. Por otro lado, la etimología de nosferatu es difícil de determinar. Algunos críticos apuntan que un origen posible de la palabra deriva del griego nosophoros (νοσοφόρος) que significa “portador de enfermedad”. En este sentido el vampiro de Murnau retomaría uno de los aspectos más originario del mito.
Nosferatu se considera como una de las mejores películas de vampiros. De hecho, contiene efectos de filmación que aún hoy se ignora de qué modo fueron producidos. Junto con otras películas se la considera además una de los máximos exponentes del expresionismo alemán. Algunas de sus escenas fueron luego reproducidas en la película La sombra del vampiro, en homenaje a la obra original.
Mercedes Coll
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