En el blog de Aleman Autodidacta tratamos diferentes temas relacionados al idioma alemán y a la cultura de los países germanohablantes.
Jun, 09 por Juan en Metodologías de estudio
Conocer un idioma nuevo puede parecer complicado al comienzo, especialmente para los autodidactas. Bucear por la red en busca de material útil es una tarea tan agotadora que termina por agobiar a más de uno.
Si nunca has tenido una aproximación con el idioma alemán es probable que pienses que estás ante una lengua completamente indescifrable, pues se ha ganado la fama de difícil, especialmente entre los hispanoparlantes. Lo cierto es que con una organización adecuada y muchas ganas de aprender, el alemán no es más difícil que cualquier otra lengua que uno desee aprender. La predisposición y el compromiso con nuestros propios avances son las claves en este juego. Aquí no habrá tutores que te persigan ni te tomen exámenes, tú serás el que deberá controlar tus progresos, evaluarte y guiarte cuando pierdes el rumbo.
Para comenzar a estudiar desde cero es necesario establecer un orden y ponerse metas claras. Lo primero que debes tener a mano es una buena cantidad de hojas, bolígrafos y un buen diccionario. Aunque estemos acostumbrados a trabajar con el ordenador día y noche, siempre retendremos más aquellas cosas que hemos escrito o leído en papel.
Para comenzar, un libro de nivel principiante y un diccionario son elementos suficientes. Algunas personas se sienten más cómodas utilizando programas en su ordenador, con pantallas de colores, dibujos y demás… si ese es tu caso, en la red existen varias opciones.
Establecer horarios de estudio es un buen comienzo para no sobrecargarnos y poder ser constantes. Todo lo que puedas leer, ver o escuchar fuera de esas horas de “clase” serán de gran ayuda, pero dedícate a estudiar al menos una hora al día. En ese tiempo no deberías realizar otras actividades, sino dedicarte exclusivamente al idioma alemán: estudia con un libro, practica ejercicios de gramática, busca nuevas palabras en el diccionario, etc.
Por último, y no menos es importante, deberías conseguirte “un compañero de alemán”, con quien practicar conversación. Si no tienes a nadie cercano con los suficientes conocimientos, puedes buscar un amigo virtual con quien intercambiar correos y si tienes micrófono, puedes charlar a través de cualquier mensajero instantáneo.
Laura Rivero
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