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En el blog de Aleman Autodidacta tratamos diferentes temas relacionados al idioma alemán y a la cultura de los países germanohablantes.

Borges en alemán

feb, 12 por Juan en Lectura

“Mein Name ist Otto Dietrich zur Linde. Einer meiner Vorfahren, Christoph zur Linde, fiel bei der Reiterattacke, die den Sieg von Zorndorf entschied. Mein Urgroßvater mütterlicherseits, Ulrich Forkel, wurde in den letzen Tagen des Jahres 1870 im Wald von Marchenoir von französischen Franctireurs ermordet; del Hauptmann Dietrich zur Linde, mein Vater, zeichnete sich 1914 bei der Belangung von Namur aus und zwei Jahre später beim Übergang über die Donau. Was mich angeht, sowird man mich als Folternecht un Mörder erschießen. Das Gericht ist legal verfahren; von Anfang an habe ich mich schuldig bekannt. Morgen, wenn die Gefängnisuhr neun schlägt, werde ich in den Tod gegangen sein; es ist nur natürlick, daß ich an meine Vorfahren denke, nun ich ifrem Schatten so nahe, ja in gewissem Sinne sie selber bin“1

Aunque parezca paradójico, así comienza la traducción alemana de un cuento muy particular de Borges: Deutches Requiem. En castellano es un poco diferente: “Mi nombre es Otto Dietrich zur Linde. Uno de mis antepasados, Christoph zur Linde, murió en la carga de caballería que decidió la victoria de Zorndorf. Mi bisabuelo materno…”2

Este texto particular, nos pone a los hablantes de español en una situación extraña. La lectura en alemán, aun cuando se trate simplemente de una traducción, adquiere todavía mayor verosimilitud. Las estructuras mayormente simples, sin muchas cláusulas subordinadas, hablan de una cierta simpleza y determinación de morir. Sí, la historia comienza con la condena a muerte de este general nazi.

Esta historia está incluida en El Aleph, publicado originalmente en 1949. A diferencia de muchos filósofos o pensadores, es a través de la ficción, de la literatura, que este escritor trata de entender un fenómeno tan complejo como en nazismo. Una de sus preocupaciones era cómo los alemanes pudieron sacrificar una gran parte de su cultura y sus textos en pos de un ideal. Pues, aunque fuese una cultura completamente distante para la Argentina, formaba para Borges una parte esencial del canon occidental. Las poesías de Heine, por ejemplo, eran consideradas por este escritor como uno de los textos más bellos y logrados. Incluso, se dice que las recitaba de memoria en alemán.

Como hablantes nativos y conociendo el texto en español, la lectura en alemán de este cuento particular puede ser sumamente enriquecedora. Incluso provee ciertas ventajas: el pequeño epígrafe que corona el texto (“Siehe, er wird mich doch erwürgen, und ich habe nichts zu hoffen; doch will ich meine Wege vos ihm verantworten” Hob 13, 15) está originalmente en alemán. Para un lector ingenuo, este pequeño texto no es más que un enigma escrito en etrusco, sin embargo, para quienes conocen la lengua se vuelve transparente. Se puede leer.

La experiencia de lectura de la traducción de textos clásicos originalmente en español puede proveernos herramientas para ver cómo se ha operado el pasaje de un idioma al otro. Para detenerse en las estructuras, y, en este caso particular, para ver cómo han sido representados por la literatura hispanoamericana aquellos personajes tan distantes, los alemanes.

Mercedes Coll

1 Borges, Jorge Luis, Sämtliche Erzälungen, München, Hanser, 1970
2 Borges, Jorge Luis, El aleph, España, Alianza, 2003. pag. 93

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